sábado, 21 de abril de 2012

Watashi wa Murakami Haruki desu


Primer libro que reseñamos del celebérrimo Haruki Murakami. ¡Y yo que pensaba que sería Tokio blues! Pues no: no resulta muy fácil hablar de un libro que te ha gustado mucho, a no ser que te sientas plenamente preparado para ello; si no, puede ocurrir que te salga una reseña como aquella que hice de Revolver, de los Fab Four. Algún día de éstos tendré que rehacerla, por respeto a ellos.

















A lo que vamos. El libro del que hablamos hoy es la última obra, de momento, de este autor japonés tan de moda. Dividido en tres libros, quizá por su extensión, quizá por motivos estilísticos y narrativos (habrá quien piense que por motivos comerciales...), en España se han editado los Libros 1 y 2 en un solo volumen de 744 páginas, y el tercero y último aparte, con 416 páginas más. Con un total de 1160 páginas, es la novela más extensa y ambiciosa del autor. Y una de las menos redondas, por cierto. Con esto no quiero decir que no me haya gustado, ni que mi afición a este escritor haya disminuido, pero no puedo evitar sentirme bastante decepcionado tras recorrer tantísimas páginas para llegar a... ¿qué? A demasiado poco.

martes, 17 de abril de 2012

Obscured by the moon


Para desengrasar un poco de tanto libro -¿alguna sugerencia para la próxima reseña literaria?-, hoy vamos a continuar repasando la discografía de Pink Floyd. Toca hablar de Obscured by clouds (1972), el séptimo disco de estudio del grupo grabado como banda sonora para la película El valle, de Barbet Schroeder, su tercera y última aportación al mundo del cine tras el disco Music from the film More, también dirigida por Schroeder, y la banda sonora para la película The Committee (1968).

Al ser un proyecto separado de la obra, digamos, oficial de la banda, sus cuatro integrantes se permiten probar cosas nuevas sin la fuerte experimentación que les caracteriza, consiguiendo un sonido que poco tiene que ver con lo visto en Atom heart mother y Meddle y que marcaría su obra posterior, al menos en lo referente a la creación de atmósferas y la composición de discos con ciertos elementos presentes a lo largo de toda su duración, lo que desembocaría, probablemente, en la composición de eso que aquí nos gusta tanto, los discos conceptuales que plagan la época dorada de la banda. Todavía este álbum se compone de canciones independientes, sin una temática en común, aunque la repetición de ciertos ritmos y motivos musicales confiere una sensación de unidad que no se encontraba en sus predecesores, en los que cada canción era de su padre y de su madre, y eso se notaba. En Obscured by clouds encontramos un disco muy compacto (juasss) y coherente, sin aristas, asperezas o relleno de ningún tipo, aunque no llega al nivel de Dark side of the Moon, que es el disco conceptual por excelencia.

sábado, 14 de abril de 2012

Un vistazo a Clarice Lispector


Leyendo me hallo el segundo libro que cae en mis manos de esta autora brasileña de origen ucraniano (tiene una historia interesante), y puedo adelantar que me está gustando mucho, quizá haga una reseña sobre él. Después de La hora de la estrella, una novela muy interesante, pero que pierde bastante fuelle en la segunda mitad del libro, me quedé con ganas de más y saqué de la biblioteca Aprendizaje o el libro de los placeres, que tenía todavía mejor pinta, y a falta de treinta páginas no me ha decepcionado en ningún momento. Además, en ella he podido encontrar ciertos ecos de El lobo estepario, de Hermann Hesse, una de mis novelas preferidas, así que el disfrute ha sido doble.

© Claudia Andujar (1961)

jueves, 12 de abril de 2012

El juego de las sillas


Tras unos cuantos días, aquí tenéis una nueva entrada en este nuestro blog. Diversos factores nos han obligado a romper con nuestro ritmo de publicación hasta ahora intachable (más o menos), y durante un tiempo tendremos que espaciar un poco las entradas, aunque procuraremos actualizar lo más a menudo posible. Hoy volvemos a lo grande, con la primera entrega de una saga literaria que quien más, quien menos, la conoce, a diferencia de la mayoría de libros que hemos reseñado aquí. ¡Para que nadie piense que somos unos snobs! ¿Que qué saga es? Si el título de la entrada no es pista suficiente, es que tenemos que despedir al becario que pone los títulos...

sábado, 31 de marzo de 2012

Lo que vende hoy, ayer y siempre


Siguiendo con la racha temática, hoy os traigo dos libros más que tienen un tema en común, aunque tratado desde puntos de vista muy diferentes: el sexo. El primero tal vez os suene: Crónica del rey pasmado, de Gonzalo Torrente Ballester, denominación de origen española; aunque seguramente el nombre del otro autor os resulte más conocido que el del señor Torrente (hablo de Ballester, eh): no es otro que Michel Houellebecq, uno de los autores contemporáneos más importantes del panorama literario francés. De su pluma nos llega Plataforma, una novela que ahonda en los temas habituales del autor, con varias características comunes en sus otras novelas (según he oído, porque sólo he leído otro libro del autor). Después veremos en qué consisten.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Y seguimos repitiéndonos: Extremo, 2ª parte.

Espero que me perdonen ustedes, pero finalmente me he arrepentido de la afirmación que hice en la última reseña y esta que hoy escribo no tiene contenido cinematográfico, precisamente.

Vaya sorpresa. Todos los que me conocen saben bien que nunca he sido fan de Extremoduro. Tampoco los he despreciado nunca, faltaría más, y siempre he reconocido el ingenio que continuamente desprenden en sus letras. Pero por lo general no me gustaban: no sé si los consideraba demasiado duros, demasiado pesados, o quizá demasiado soeces para mi gusto; y la verdad es que siguen sin convencerme demasiado. Esta cuestión, sin embargo, no es demasiado relevante, porque apenas he escuchado tres o cuatro discos enteros de ellos, además de las típicas canciones que siempre ponen en los garitos, y poco más. Pero, como suele ocurrir, todo tiene su excepción, y el disco que hoy os presento es una muy clara.

Como acabo de señalar, no he escuchado la discografía completa de Extremo, ni por asomo. Álbumes enteros solamente he escuchado Agila (1996), que ya reseñó el maestro Mr. Nobody hace poco, y la tríada que componen Yo, minoría absoluta (2002), La ley innata (2008) y Material defectuoso (2011). Prometo darles una oportunidad a los primeros, a los que sacaron en las décadas de los 80 y 90, cuando tenga algo de tiempo y ganas. A pesar de que estos extremeños no se cuentan entre mis grupos de referencia creo que sé reconocer un buen disco cuando lo oigo, incluso aunque tenga a la banda algo prejuzgada, que no sé si es el caso. Y cuando escuché de principio a fin el ya mencionado La ley innata (2008), el que de momento es su penúltimo disco de estudio, lo único que pude hacer (aparte de quedarme con la boca abierta) fue volver a darle al play una y otra vez. Antes había escuchado de forma recurrente Dulce introducción al caos, y puede que también alguna otra pista suelta, cortesía de los que por aquel entonces eran mis amigos. Pero cuando realmente comprendí y admiré la calidad de este álbum fue cuando lo oí entero, gracias a ciertas recomendaciones recientes (¡gracias, Pablo!). Me quedé realmente impresionado, palabra.

sábado, 24 de marzo de 2012

De vuelta con Pink Floyd


Dicen que lo que sale en la portada es la nariz de Waters... Maybe.
Sin mayores preámbulos, os traemos hoy el que fue el sexto álbum de estudio del grupo británico Pink Floyd, cuya trayectoria comenzamos a revisar con Atom heart mother, reseñado aquí. Un año después de la publicación de éste último -por aquel entonces el grupo era bastante prolífico, dado que el esfuerzo de creación se repartía entre todos sus integrantes y que sus proyectos no eran tan ambiciosos como los que vendrían poco después-, los británicos editaron un álbum muy similar al anterior, tanto por la estructura como por tener la creatividad absoluta como leitmotiv principal, aunque con un nivel muy superior.