
Para desengrasar un poco de tanto libro -¿alguna sugerencia para la próxima reseña literaria?-, hoy vamos a continuar repasando la discografía de Pink Floyd. Toca hablar de
Obscured by clouds (1972), el séptimo disco de estudio del grupo grabado como banda sonora para la película
El valle, de Barbet Schroeder, su tercera y última aportación al mundo del cine tras el disco
Music from the film More, también dirigida por Schroeder, y la banda sonora para la película
The Committee (1968).
Al ser un proyecto separado de la obra, digamos, oficial de la banda, sus cuatro integrantes se permiten probar cosas nuevas sin la fuerte experimentación que les caracteriza, consiguiendo un sonido que poco tiene que ver con lo visto en
Atom heart mother y
Meddle y que marcaría su obra posterior, al menos en lo referente a la creación de atmósferas y la composición de discos con ciertos elementos presentes a lo largo de toda su duración, lo que desembocaría, probablemente, en la composición de eso que aquí nos gusta tanto, los discos conceptuales que plagan la época dorada de la banda. Todavía este álbum se compone de canciones independientes, sin una temática en común, aunque la repetición de ciertos ritmos y motivos musicales confiere una sensación de unidad que no se encontraba en sus predecesores, en los que cada canción era de su padre y de su madre, y eso se notaba. En
Obscured by clouds encontramos un disco muy compacto (juasss) y coherente, sin aristas, asperezas o relleno de ningún tipo, aunque no llega al nivel de
Dark side of the Moon, que es el disco conceptual por excelencia.